DÍA DE LAS ABUELAS.
*Mi abuela se llama Antonia Rodríguez Flores, tiene 74 años y vive en La Redondela desde pequeña.
Me ha contado que en sus tiempos, los niños/as comenzaban a ir a la escuela a partir de los 6 años, hasta los 14.
En aquellos tiempos, había pocos colegios en la provincia, y en La Redondela había uno, pero no tenía nombre.
Se encontraba en la plaza del concejo, donde se sitúa el actual ayuntamiento del pueblo.
En su niñez, los niños y niñas no tenían grandes medios para entretenerse ni tenía aparatos electrónicos, pues la tecnología, evidentemente, estaba poco avanzada.
Sin embargo, estaban acostumbrados/as a pasar un buen rato con cualquier cosa a la que la daban una utilidad impresionante.
Por ejemplo: Con un simple palo de un árbol, podían llegar a entretenerse durante toda la tarde, jugando sin parar a esconderlo y encontrarlo.
A parte de éste juego, también practicaban algunos más como el escondite, los botones, la comba...
Como bien he dicho antes, a la escuela se iba desde los 6 hasta los 14 años.
A partir de esa edad, todos los niños y niñas tenían comenzar una etapa muy diferente: el trabajo.
A pesar de que eran todavía bastante jóvenes, debían de trabajar constantemente para ayudar a su familia en la actividad económica.
Los mayores lugares de trabajo eran: El campo: donde cultivaban alimentos como fresas, naranjas, aceitunas...; Una fábrica de sardinas en Isla Cristina...
Cuando pasaban esta etapa, llegaba otra nueva: Tocaba independizarse.
Alrededor de los 18 o 20 años, los jóvenes iban teniendo parejas.
Cuando ya tenían (ambos) dinero suficiente para comenzar una vida independientemente de sus padres, se iban a vivir juntos.
El hombre, era el que acudía al trabajo, y, mientras tanto, la mujer hacia las labores de casa.
Mi abuela me comentó, que ella en su casa, cosía ropa de la gente que lo necesitaba, y así podía ir ayudando económicamente en su hogar.
By: Aleejandraa! (: